Consumo, ONU y UE presentan dos herramientas para promover el consumo sostenible

alberto garzón
El ministro Alberto Garzón en el seminario

El ministro de Consumo, Alberto Garzón, asegura que tener “información correcta” sobre el impacto de los hábitos diarios de consumo contribuye a tomar “mejores decisiones” individuales y colectivas  

El Ministerio de Consumo, el programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente y la Comisión Europea han presentado este jueves dos herramientas para promover el consumo sostenible y ayudar a la ciudadanía a conocer cuál es el impacto ambiental de sus hábitos de vida.

Las herramientas son, por un lado, la Calculadora de Huella de la persona consumidora, que permite calcular los impactos ecológicos del consumo personal y ha sido desarrollada por el Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea. Por otro, la versión española de la web Manos a la acción de la ONU, que impulsa pequeños cambios para desarrollar estilos de vida más sostenibles. Ambos recursos están ya disponibles en la página del Ministerio de Consumo.

Según ha explicado el ministro de Consumo, Alberto Garzón, durante el seminario Pensar, comprar, actuar, sendas herramientas ayudarán a la ciudadanía a tener “información correcta” sobre el impacto de sus hábitos diarios de consumo. También a tomar “mejores decisiones” individuales y colectivas a la hora de comprar.

“Necesitamos partir de una información correcta que recoja toda la cadena de vida de un alimento o un producto, incluido el lado de la producción. Es importante explicar que, detrás de cada compra, hay un proceso invisible que, cuando sale a la luz, es cuando realmente tiene el poder de transformar nuestras decisiones del día a día”, ha explicado el ministro.

Garzón, que ha defendido que “todo suma” a la hora de reducir los impactos medioambientales del consumo y evitar el “colapso” del planeta, ha incidido en la necesidad de ayudar a la ciudadanía en este aspecto con un etiquetado mejor tanto en la dimensión alimentaria como en la social y ecológica. “Desde el Ministerio de Consumo estamos empujando en este sentido porque estamos profundamente retrasados. La información que se da a veces es escasa y de poca calidad”, ha advertido. 

En el seminario, que forma parte del ciclo Diálogos por un consumo sostenible organizado por Consumo, el ministro también ha analizado, junto a la investigadora Brenda Chávez, cómo “convencer y seducir” a Administraciones Públicas, empresas y ciudadanía para que, con sus acciones, transiten hacia la sostenibilidad global.

Según Garzón, el paso a un modelo de producción y consumo sostenible es la única manera de asegurar una “sociedad del buen vivir”. “Esto choca siempre con los intereses del poder, pero se trata de preservar la vida humana y la del planeta, que es lo más importante”.

Herramientas para un consumo sostenible

Las dos nuevas herramientas que el Ministerio de Consumo pone a disposición de la ciudadanía para promover un consumo más sostenible son fruto de la colaboración con el Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea y el programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

La Calculadora de Huella de la persona consumidora permite saber cuál es el impacto ambiental del patrón de consumo individual y cómo algunos cambios en el estilo de vida pueden modificar la huella e impacto personal sobre el planeta.

La calculadora analiza el ciclo de vida de los productos y la energía que una persona requiere en cinco áreas concretas de consumo (alimentación, movilidad, vivienda, electrodomésticos y bienes del hogar) y establece 16 indicadores de impacto ambiental relacionados con el uso de los recursos naturales y con las emisiones generadas en el suelo, el agua y el aire.

Gracias a esta calculadora, cada individuo podrá evaluar los impactos ambientales de su consumo y contribuir así a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Particularmente, el ODS 12 sobre consumo responsable.

Por otro lado, la web Manos a la acción describe los cambios más importantes que cualquier persona puede hacer para contribuir a la sostenibilidad. Con este objetivo, se establecen cinco grandes áreas de actuación (alimentación, movilidad, ocio, bienes de consumo y finanzas) en las que se ha demostrado científicamente que, con pequeños cambios de muchas personas, se mejoran los indicadores medioambientales a nivel global.